viernes, 17 de octubre de 2014

Al primer bus eléctrico hecho en el país le piden certificado de gases


Exigen documento a pesar de no emitir gases y no le dan matrícula porque no hay categoría para él.

Este prototipo de bus eléctrico, movido por batería y diseñado en Cali, está listo para rodar. Solo falta la matrícula exclusiva para este tipo de carros.

Foto: Santiago Saldarriaga.
Este prototipo de bus eléctrico, movido por batería y diseñado en Cali, está listo para rodar. Solo falta la matrícula exclusiva para este tipo de carros.
En espera del certificado de homologación por parte del Ministerio de Transporte y de la asignación de la placa para poder circular por Cali se encuentra el primer bus eléctrico fabricado en Colombia. Fue concebido, diseñado y construido en la capital del Valle.

Quienes desarrollaron el proyecto hicieron un vehículo a la medida de las necesidades del sistema de transporte masivo que opera en Colombia y en el resto de América Latina.

Sin embargo, la manera en que se sortearon los desafíos tecnológicos contrasta con los retos de entenderse con las instituciones criollas: el bus aún no circula porque necesita la matrícula, y no existe una categoría en la que lo pueda hacer. Además, se le exige lo que a todos los carros, las pruebas de emisión de gases.

Voceros del proyecto le han pedido al Gobierno que les ayude a salvar estos obstáculos.

Mientras tanto, la idea es que antes de la Feria de Cali este prototipo de bus ya esté articulado a la flota del MIO (el sistema de transporte masivo de la ciudad).

Una vez salga la matrícula se podrán comprar los seguros obligatorios y de responsabilidad para ponerlo a rodar por el centro de la ciudad. Se trata de una ruta corta, porque lo que se quiere es tener todo el control sobre él y que los ingenieros tomen todos los datos que produzca este prototipo, como desgaste, costos de operación, tiempo de recargas y ajustes mecánicos.

“Eso nos puede tomar un año en el que las cuatro compañías (que participan en el proyecto) estaremos organizando un paquete de inversión para poder construir cuatro buses más, que es lo que se requiere para poder tener una muestra significativa en uso. Con los ajustes del primero haremos los otros tres vehículos”, dice Diego Mejía, vicepresidente comercial de MAC-Johnson Controls.

“Con los cuatro vehículos funcionando ya tenemos todo lo que se requiere para montar un caso de negocio y poder construir una empresa de ensamble de buses eléctricos. A este proyecto, consideramos nosotros, le faltan tres años más para empezar con la compañía que los fabrique”, agrega Mejía.

Hasta el momento, a este proyecto le han invertido 3,5 millones de dólares. Faltan dos millones de dólares más para llegar a la etapa de industrialización.

En el propósito trabajan Creative Labs, donde diseñaron el sistema; Epsa, el proveedor de energía; Colcha, Colombiana de Chasises; Emcali, la que pone la red; y MAC-Johnson Controls, los de la batería.

Lo que se construyó fue un bus eléctrico de batería intercambiable y recargable. “Ese es el diseño nuestro, único en el mundo”, dice Mejía.

Cada que el bus recorra 80 kilómetros parará para cambiar las baterías. Se diseñó un sistema de cambio que tarda cinco minutos, la mitad de lo que demora el tanqueo de un bus normal.

La batería está hecha con productos 100 por ciento reciclados. Es batería de plomo ácido, y será una batería 100 por ciento reciclable.

“La batería tiene una menor huella de carbono porque no usa elementos de la minería, no recibe nada de la naturaleza, sino que utiliza las mismas baterías viejas. Dura un promedio de cinco años en operación. A los cinco años regresará para ser reciclada y volverá a salir nueva”, dice Mejía.

“Con el sistema de diseño de cambio de baterías automático fue donde estuvo la gran construcción de la idea. Cómo hacer una estación de carga que no tuviera que tener el bus parado; que fueran las baterías las que estuvieran esperando la carga y no el bus, y que el vehículo simplemente haga el cambio y siga”, explica Mejía.

El usuario ni se dará cuenta del cambio porque la maniobra puede darse debajo de la estación, mientras el bus para a dejar pasajeros.

El vehículo tiene un motor eléctrico acoplado a la transmisión, diseñada aquí; tiene unas pilas y una computadora que lee la carga de las baterías, la presión y el peso del bus, y mete la energía que el motor necesita.

Para construir el prototipo necesitaban un motor y acudieron a una compañía de Singapur que no se los vendió porque no creyó que en Colombia construyeran un bus eléctrico, así que tuvieron que trabajar con un motor estadounidense.

Lograron integrarlo a la transmisión y llevar a cabo el primer ensayo; vinieron los ajustes mecánicos y digitales y la construcción de la pieza más compleja: el administrador de baterías.

Este es el ‘cerebro del vehículo’, que cuida la batería y el bus; que está pendiente de que no haya problemas durante el recorrido. El software, los sensores y la integración son invención de ingenieros colombianos.

Lo que falta

“No sabemos si el Gobierno va a apoyar la iniciativa en términos de impuestos, de que el pasaje sea más barato”, dice Diego Mejía. Además, está de por medio la sobretasa al combustible de la que viven muchos municipios. “Es otra filosofía de movilidad. Tiene que haber legislación. Que el usuario entienda que es beneficioso para él. El bus eléctrico no echa humo, no produce ruido y es más económico”, dice Mejía.

El costo estaría entre 300 y 400.000 dólares, similar al del bus convencional.

GLORIA INÉS ARIAS
EL TIEMPO

Sexto Festival Internacional de Cine de Cali, la apertura será por Directores caleños


Los secretos que rodean el rodaje de la película colombiana ‘Garras de Oro’ dirigida por PP Jambrina, serán descubiertos en la Gala Inaugural del VI Festival Internacional de Cine de Cali, cuando se lleve a cabo la Premier Mundial del documental ‘Garras de Oro: herida abierta de un continente’ de los cineastas Ramiro Arbeláez y Oscar Campo.

Con esta película que hace seguimiento al investigador que descubrió quién era el misterioso personaje que se escondía bajo el seudónimo P.P. Jambrina, director de la película caleña  “Garras de Oro”, realizada en 1926, y que estuvo escondida por más de 50 años, el documental cuenta quién, cómo y dónde se encontraron las latas que contenían las cintas de nitrato, y revela todo lo que se ha descubierto después de que la película fue restaurada por la Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano. Sobre todo el hecho, de que  entre más información se encuentra, más misterios de la película se descubren.

“Garras de Oro: Herida abierta en un continente” recaba sobre las condiciones políticas que rodearon la separación de Panamá y que son denunciadas por “Garras de Oro”, pero al  hacerlo,  pone  en discusión el momento actual y las relaciones  que vive Colombia y América Latina con Estados Unidos. 

Ramiro Arbeláez es  Licenciado en Historia con estudios de Maestría en Cine en la Universidad de São Paulo. Profesor titular del área de audiovisuales de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Valle, Perteneció al grupo del Cine Club de Cali que publicaba la revista Ojo al Cine en los años setentas. Dirigió durante 10 años la cinemateca del Museo la Tertulia de Cali, mientras tanto Oscar Campo, es profesor de la Universidad del Valle, y director de varios largometrajes de ficción y documental que le dan a su hoja de vida una extensa filmografía exhibida en diferentes festivales.

‘MONTAÑITA’

Este cortometraje de 15 minutos, también hará parte de la Gala Inaugural del Festival Internacional de Cine de Cali,  es realizado en un taller con el reconocido director iraní Abas Kiorastami, cuenta la historia de una mujer que va a exorcizar los últimos días que pasó en la montaña donde vivía su abuela, y vio por última vez a su papá.

Es dirigido por Rubén Mendoza, quien ostenta con su última película, “Tierra en la lengua”, el premio del Festival Internacional de Cine de Cartagena como mejor largometraje de Ficción y mejor director en la competencia oficial de cine Colombiano.

Jorge Gutiérrez Leyva – 315 778 4953 – Jorge.gutierrez@cali.gov.co

jueves, 16 de octubre de 2014

Menor de 14 falleció por presunta demora en atención médica


Una menor de 14 años, identificada como Kerly Illein Soriano, falleció en las últimas horas en Cali, al no recibir la atención médica oportuna después de desmayarse, cuando se encontraba en la clase de educación física en su institución educativa ubicada en la dirección Calle 62b N 1a-9-250, al oriente de la ciudad.

Según las primeras informaciones, la menor perdió el conocimiento en medio de la práctica deportiva, sin conocerse aún las causas, por lo cual el docente de la Institución Educativa Celmira Bueno de Orejuela que estaba a cargo de la clase buscó trasladarla alcentro de salud del barrio La Rivera.

Sin embargo, en el centro asistencial afirmaron que no podían brindarle la atención a la niña, por lo cual tuvo que ser remitida a la sede de una EPS cercana al centro de salud, donde también le negaron la atención.

Finalmente la menor fue llevada al hospital del barrio Alfonso López, donde la menor llegó sin signos vitales, pese al esfuerzo del docente.

Ante este caso, 90minutos consultó a la coordinadora del plantel (la mujer no se identificó plenamente), quien negó que en los centros asistenciales le hayan negado la atención.

“La niña presentó un desmayo y recurrimos a la parte de salud. Lo que hicimos fue cumplir con los protocolos de salud. Llevar a la niña a los centros de salud y al hospital”, afirmó la coordinadora.

Ante la pregunta acerca de los protocolos de primeros auxilios que se deberían brindar ante un caso como este, la coordinadora afirmó que “ellos son profesores, no médicos”, por lo cual no están en las facultades para brindarle las primeras atenciones a la menor.

Además, sentenció que las instituciones educativas no están autorizadas para tener botiquín de primeros auxilios dentro de sus instalaciones.

Ante el caso, subsecretario de Educación, Jacobo torres, informó al Noticiero 90 Minutos que se harán las investigaciones para determinar las causas de la muerte de la menor.

Por otra parte, la familia de la menor informó a 90 Minutos que la niña se desmayó por un sobreesfuerzo durante la clase deportiva, que le habría provocado un posible infarto. 

Fuente: Noticiero 90 minutos